Bueno, aquí estamos, después de casi dos años de haber abandonado la industria del marketing que TANTO amo: Esta es mi vuelta oficial.

Hace dos años que renuncié a mi trabajo (estable) como Responsable de Relaciones Públicas en Puma y desde entonces ha sido un rollercoaster de emociones. Después de haber creído que mi objetivo laboral era crecer en una empresa hasta llegar a un puesto super top, mi sueño cambió.

Ahora quería ser la dueña de mis propios tiempos y tomar mis propias decisiones.

Fue así como me arriesgué a dejar mi plan de carrera en multinacionales para perseguir este nuevo sueño y me tiré a la pileta por completo sin ningún plan en particular. ¿Qué huevos no?

El proyecto fue una marca de ropa con una amiga. Más cliché imposible. Tenía cierto grado de satisfacción ver tus prendas en los locales de ropa, pero la realidad era que era un trabajo demasiado poco rentable para lo extenuante que era.

Lástima que mucho huevo no es suficiente y el no plan de negocios resultó ser irremediablemente un fail.  Sumado a que la sociedad ya no funcionaba para nada, el emprendimiento vió su ocaso después de un año de dedicación full time.

Aún así y en medio del infierno no saber que hacer, estar desempleada y con el corazón roto, el sueño seguía vigente. Estaba clarísimo lo que quería para mi vida, sólo que no tenía idea cómo llevarlo a cabo.

Después de probar un par de cosas, algunas tales como irme de Woking Holiday a Australia para trabajar como mesera y vendedora en un local de ropa (me sentí como cuando Sheldon decide trabajar en el Cheesecake Factory para solucionar un problema de física que no podía resolver) y algunas otras como pasar por la administración pública, finalmente estoy en el camino hacia el “ser mi propio jefe” de manera sustentable.

Y es que la vida es así, impredecible en demasía. Ahora entiendo que mi destino no era ser “diseñadora de modas”. Mi destino era otra cosa y mi pasión también.

Casi sin darme cuenta y de pura casualidad (¿o causalidad?) empecé a trabajar para un par de clientes como especialista en Marketing Digital de manera freeelance. Es como si este puesto hubiera sido creado a medida por el Dios del trabajo para mí.

Y ahora ¿Qué creen? Finalmente soy la dueña de mis propios tiempos. Me despierto todos los días sin alarma, trabajo desde mi casa y mi día empieza en piyama, con un café en la mano y mi compu ¡y me encanta!

Mis mañanas laborales

Ahora trabajo (y me pagan) por hacer algo realmente me apasiona profundamente y que siempre me apasionó: Crear campañas que resuelvan necesidades. Soy una estratega comunicacional empedernida y no tengo solución.

Estoy feliz de haber vuelto al mundo profesional (segh fue lindo atender mesas, not!) y en tan buena forma. Estoy decidida a transformar las organizaciones de mis clientes a punta de puro Marketing Digital.

Al infinito y más allá!

Veremos que pasa 🙂